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Murieron jovenes y son leyenda

 

Aquí va una receta para pasar a la historia del cine: ten una cara bonita y muere antes de los 30. El fallecimiento de Heath Ledger, actor de 28 años, protagonista de Brokeback Mountain y el nuevo Joker en el próximo Batman, es sólo el último en el largo eslabón de actores muertos en la juventud. Hace poco más de una semana también fallecía Brad Renfro, que actuó con 11 años en El cliente.

 

Más joven era todavía Heather O’Rourke, la protagonista de Poltergeist, muerta a los 12 años.

 

 

 

 

El número uno de la morbosa lista es, sin lugar a dudas, James Dean: a los 24 años, un accidente en un Porsche apodado Pequeño Bastardo le hizo pasar a la historia. Muchos intentaron ocupar su lugar, aunque pocos hicieron tantos honores como River Phoenix: guapo, rubio y aniñado, murió por un cóctel explosivo de drogas a las puertas de Viper, la discoteca de Los Ángeles de Johnny Depp, con apenas 23 años.Más joven era todavía Heather O’Rourke, la protagonista de Poltergeist, muerta a los 12 años. Se habló de un problema genético, pero la leyenda lo achacó a una maldición sobre la película. También Brandon Lee tuvo un fallecimiento extraño: rodando un tiroteo en El cuervo sufrió un disparo accidental en el vientre.

 

Drogas y carne podrida

 

¿Quieren un poco de morbo? Bridgette Andersen, adorable niña de películas espantosas, murió con 21 años por una sobredosis de alcohol y heroína. Más extraña fue la muerte de Matthew Garber, el niño de Mary Poppins, falleció a los 21 por comer carne en mal estado en la India.

 

Sharon Tate, esposa de Polanski, fue brutalmente asesinada a los 26 años: embarazada, fue descuartizada por la secta de Charles Manson. También joven, 25, y muy bella –hermana de Catherine Deneuve–, François Dorleac murió carbonizada en un accidente de tráfico, y sólo pudieron reconocerla por su carné de conducir. Para completar esta trilogía de bellezas difuntas, Jean Harlow, muerta a los 26 debido a un fallo renal.

 

El final más terrible

 

Con sólo 22 años, Elizabeth Short era una incipiente actriz siempre vestida de negro. Pero fue su muerte lo que la hizo famosa: su cuerpo apareció en un descampado cortado en dos mitades, y con restos de brutales torturas. El caso inspiró una novela de James Ellroy, La Dalia Negra, y una película de Brian de Palma.

 

Via | 20minutos