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12 películas de culto que puedes ver en YouTube

La web de vídeos más vista del mundo rebosa con filmes de dominio público que han pasado a la historia… Y que puedes ver sin pagar un céntimo. Encuéntralos aquí.

Ayer, cuando te informábamos de que Disney había hecho un trato con YouTube para proyectar sus últimos éxitos en la web de vídeos, también te informábamos de que dicha subida sería de pago. En ese momento, como si nos hubieran disparado con una bala de diamante en el cráneo, comprendimos una cosa: YouTube está lleno de clásicos del cine… Y gratis. ¿Cómo puede ser esto posible? Pues debido a la gran abundancia de películas de dominio público, ya libres de copyright y, por tanto, de derechos de autor. Canales enteros como Openflix se dedican a recoger estos filmes, cuyas calidades oscilan entre lo rabiosamente cutre y lo rabiosamente genial (tan genial como Buster Keaton, Charles Chaplin o F. W. Murnau, para empezar), y nosotros hemos recorrido sus fondos para ofrecerte este reportaje, que también cuenta como un ciclo de cine sin salir de esta misma web. ¡Que aproveche!

El gabinete del Dr. Caligari (1920)

¿Por qué vale la pena verla? Estamos en la Alemania de entreguerras, y un desagradable sujeto con bigotillo, llamado Hitler, empieza a ganar ascendente sobre las masas. «¿Cómo puedo advertir sobre su maldad?», se pregunta (suponemos) el director Robert Wiene. ¿Haciendo una película de denuncia al uso? No, que le machacan. En lugar de eso, ¿por qué no realizar un -estupendo- filme de terror? Con sus decorados angulosos, sus interpretaciones alucinadas y su delirante historia, El gabinete… conseguirá que David Lynch te parezca un aficionado en eso de dar mal rollo.

Nosferatu, el vampiro (1922)

¿Por qué vale la pena verla? Porque este pedazo de clásico de F. W. Murnau reúne en sus gastados fotogramas todo lo que hace grande al cine de terror y fantástico. Tan legendaria es Nosferatu que las leyendas sobre su rodaje abundan por doquier, incluso las que afirman que su actor principal, Max Schreck, era un auténtico vampiro. Salvada de la quema in extremis (la viuda de Bram Stoker quiso destruírla, por haber plagiado el argumento de Drácula), sigue siendo una de las mejores películas que se pueden ver en cualquier formato.

El fantasma de la Ópera (1925)

¿Por qué vale la pena verla? Si te gusta el gore, o el cine con efectos especiales viscosos en general, deberías echarle un ojo a las prótesis que el genial Lon Chaney diseñó para su personaje en este filme, un clásico indiscutible del cine de terror. La historia del ser deforme que se enamora de una angelical cantante ya era vieja cuando el actor y el director Rupert Julian decidieron adaptarla al cine, y nunca ha sido trasladada a la pantalla con más brío.

El maquinista de la General (1926)

¿Por qué vale la pena verla? Acción, comedia, aventuras… Esta película de Buster Keaton lo tiene todo. Y, además, algunas de las mejores y más espectaculares secuencias de acción de la historia del cine, rodadas sin especialistas ni cortes. Por otra parte, su protagonista (un maquinsta que, en plena Guerra de Secesión, se queda sin novia y sin locomotora) es el modelo a seguir por todos los pringaos heroicos de la historia del cine. Y mira que los hay…

La invasión de los hombres sin alma (1935)

¿Por qué vale la pena verla? El título original de este filme es White Zombie, así que no hay que ser un genio para saber que va de muertos vivientes. Pero es que, además, cuenta como villano con un Bela Lugosi en la cumbre de su poderío siniestro. El espabilado húngaro, en el papel de un científico loco, recibe el encargo de resucitar a una chica, pero en lugar de devolvérsela a su novio (que es quien paga el experimento) se la queda para, como decía la propaganda de la época, «¡Satisfacer todos sus deseos!». 

Reefer Madness (1936)

¿Por qué vale la pena verla? Seamos sinceros: esta película no es buena. Es más, es una soberana bazofia. Pero precisamente por eso nos interesa, dado que es uno de los primeros exponentes del género «es tan mala que mola», ese en el cual es especialista nuestro Crítico de Mierda. Elaborada (o eso decían sus responsables) como un medio para advertir a los adolescentes sobre los peligros de la marihuana, se convirtió en un clásico de culto en los 60, cuando los hippies acudían a sus reposiciones completamente fumados. Sigue este enlace para verla.

The Fast and the Furious (1955)

¿Por qué vale la pena verla? No, no nos hemos confundido: este es el filme cuyo título tomo prestado Vin Diesel  para su multimillonaria saga. Con un jovencísimo Roger Corman como guionista y productor y un presupuesto ínfimo, que la convirtió en una de las películas más rentables de la historia, esta historia se mueve en los márgenes del cine de gángsters clásico. Pero, si a nosotros nos dan a elegir entre los coches tuneados y Dorothy Malone, no nos cuesta mucho decidirnos. 

Plan 9 from Outer Space (1959)

¿Por qué vale la pena verla? Lector, ¿te suena de algo el nombre de Ed Wood? Entonces, seguro que te interesa echarle un vistazo a este anti-clásico, presencia fija en las listas de peores películas de la historia. Si quieres saber qué se proyectó en la pantalla de ese cine de barrio al que acudía Johnny Depp creyéndose un Orson Welles casero, aquí tienes la respuesta. Aunque, avisamos, no le des al play a no ser que quieras echarte unas risas.

La tienda de los horrores (1960)

¿Por qué vale la pena verla? Volvemos a toparnos con el amigo Roger Corman, que debutó aquí como director. Y no sólo con él: un tal Jack Nicholson también dio sus primeros pasos en esta comedia negra, negrísima. ¿De qué va? Pues de un dependiente de floristería que se hace famoso por cultivar una planta alienígena. La cual, todo sea dicho, también tiene cierta afición al canibalismo. Si te gustan las películas de terror con un punto divertido (o las películas divertidas con un punto de terror) no puedes perdértela.

Santo contra el rey del crimen (1962)

¿Por qué vale la pena verla? Algunos las aman, otros las odian, pero las películas protagonizadas por Santo el enmascarado de plata son historia del cine mexicano. Y, además, son algunas de las pocas (poquísimas) películas de dominio público en lengua castellana que pueden encontrarse en YouTube. Hasta que alguien se anime a subir más filmes en nuestra lengua (¿dónde está, por ejemplo, la versión íntegra de La torre de los siete jorobados?) nosotros seguiremos viendo a este luchador haciendo la ‘silla eléctrica’.

La noche de los muertos vivientes (1968)

¿Por qué vale la pena verla? «Uf, menuda perra les ha entrado a estos con los zombies», pensarás a estas alturas. Pues sí, pero si volvemos a presentarte una película con cadáveres ambulantes es por una razón. Y es que este clásico de George A. Romero es LA PELÍCULA de zombies por antonomasia. Si quieres saber cuál fue el germen de todos los The Walking Dead, Amanecer de los muertos y similares que hoy nos asolan, sólo tienes que darle al play.

Solaris (1972)

¿Por qué vale la pena verla? Si recuerdas el espectacular doodle que Google le dedicó hace unos días a Stanislaw Lem, podría picarte el gusanillo si te decimos que esta película de Andrei Tarkovski adapta la mejor novela del escritor polaco. Lo cual equivale a decir «una de las mejores novelas de ciencia-ficción de la historia». Como resumir su delirante argumento es demasiado para nuestros pobres intelectos, avisamos que todas las películas del insigne director ruso pueden verse en el canal YouTube del estudio Mosfilm, con subtítulos en inglés. Y, por cierto: si la fama de pesao de Tarkovski te echa para atrás, que sepas que este cineasta tan serio consideraba Terminator una de sus películas favoritas. Qué cosas… Haz clic aquí para verla (y presiona el botón CC para ver los subtítulos en inglés).