FilmClub

El club de los títulos de cine más absurdos y simpáticos

Combinaciones extrañas, onomatopeyas y rimas facilonas forman un curioso club cinematográfico que bien podría haber fundado Groucho Marx. En él tienen cabida todos aquellos títulos de películas que suenen un tanto estúpidos o divertidos. La última en conseguir el carné de socia ha sido Otra película de huevos y un pollo. Se trata de una mexicana para todos los públicos en la que un huevo brujo necesita el corazón de un pollo para un hechizo.

En esto de ponerle títulos absurdos a las películas los maestros son los americanos y las comedias el mejor material para dejar volar su imaginación hasta límites insospechados. Así existen casos como Dos tontos muy tontos, Tres idiotas y una bruja, Dos rubias de pelo en pecho, Supersalidos, Megapetarda, La salchicha peleona… Los nombrecitos se las traen y, además, dejan bien claro cuál es la historia que tienen entre manos con más o menos tino. No hay más que leerlos impresos en esos carteles tan llamativos para darse cuenta que lo del título no era solo una broma. Otras hasta se ríen de su propio género. Ahí están Scary Movie y No es otra estúpida película americana.

Lo bueno es que no siempre son tan facilones como los mencionados antes. A veces ocurre que aparecen cosas como Canguro Jack. Trinca y brinca o Soñando soñando… triunfé patinando. Odas donde las haya a la rima. Poesía pura. Lo de que rimen es algo que no se da tanto, pero en ocasiones ocurre. Unas con más gracia que otras. Pedro Almodóvar tiene en su haber una de las más memorables: Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón. Esta, además, también forma parte del club de los títulos más largos del cine. Pero esa es otra historia.

Haciendo memoria, no deja de sorprender que algunos de estos títulos tan simpáticos vayan asociados a nombres de mayor peso en el cine como Walter Herzog, Jack Lemmon, Boris Karloff o Peter Jackson. El primero dirigió Donde sueñan las verdes hormigas en 1984. El título les quedó muy críptico. Y Lemmon compartió cartel con Kim Novak en Phffft! (1954).
Extraña un poco menos el caso de Boris Karloff, que ya se sabe que los títulos de las películas de terror de la Universal y la Hammer merecerían un capítulo aparte. En 1966 formó parte de The Ghost in the Invisible Bikini. No necesita traducción. Por su parte, Jackson, inmerso ahora en la dirección de grandes producciones, dirigió en sus comienzos Tu madre se ha comido a mi perro. En esta la culpa sí fue de la traducción.

Y aquí, una recopilación con los mencionados y alguno más:

Via | La Información